Hoy,después de un día que empecé trabajando, y continué yendo a clase de yoga (por suerte para mí y para mi espalda), he llegado a casa con un hambre de esas que me ha hecho ir corriendo a la cocina, sin detenerme casi ni a saludar al resto de los habitantes de la casa.
Mi padre,estaba viendo un partido de fútbol en la salita, y en el comedor grande estaban mi madre y mi tía, que ha venido a verla, hablando de sus cosas Yo, entre que no me convence mucho o nada el fútbol, y que hoy me apetecía un poco de energía femenina, pues me he sentado con ellas, mientras devoraba mi ensalada, y mis hamburguesas de mijo.

Después de un buen rato de piqui, piqui (o lo que es lo mismo, hablar animadamente)han sacado un álbum de fotos, donde aparecían ellas dos, engalanadas con sus atuendos sesenteros en las verbenas de la época, y en las tardes pascueras con las amigas y amigos, los pretendientes de una, los pretendientes de otra. Se han puesto a recordar entre risas, las anécdotas de cada una de esas instantáneas que iban redescubriendo.. Poco a poco , sin darse cuenta, se han ido transportado a esos años tan vivos, y tan efervescentes.Aquí la teta,que estaba siguendo la escena con mucho interés, ha sido testigo de ver como poco a poco, esa alegría, y esa ilusión que llevaban encima esas dos mujeres al ver sus fotos, les iba borrando, las arrugas y la flacidez de unos rostros, que inevitablemente ya van acusando el paso de los años.Tendriais que haberlas visto...
Me ha sorprendido el tratamiento que le han dado al tema del paso de los años. Yo que a veces me quejo de nada, he aprendido en un momento, que si miras hacia el pasado,es mejor hacerlo con desapego, y permitiendo, que luego, después de recordarlo, se vaya otra vez a al estantería de los libros, porque es ahí donde debe de estar.
No se han puesto nostálgicas.Han cerrado el álbum,lo han dejado en la mesa, y ya con el rostro de dos veinteañeras, se han puesto a comentar el menú de nochebuena, porque eso sí, estas mujeres son muy previsoras.
Hay que llevar siempre encima una buena mascarilla para la cara. Se llama risa. Es una mascarilla antiarrugas muy buena. Hoy me la han enseñado mi madre y mi tía.No la venden en tiendas, pero me han comentado que es fácil de adquirir...si uno quiere, claro.
Quien mejor, que Pata negra. Aunque no lo parezca, también llevan la mascarilla encima.
Pues, hoy no os voy a dejar receta para comer. Os voy a dejar receta para beber.Esta bebida, es muy buena para cuando tienes un constipado propio de esta época...ya vereis, os irá muy bien.
INFUSIÓN DE TOMILLO, JENGIBRE, MIEL Y LIMÓN
- Un trozo de raiz de jengibre.
- medio litro de agua.
- Un puñadito de tomillo.
- Medio limón
- Una cucharada de miel.
Troceamos el jengibre, y lo hervimos durante cinco minutos. Añadimos el tomillo, y lo hervimos medio minuto más, a fuego lento.. Apagamos el fuego, dejamos reposar cinco minutos, y por último añadomos el zumo de limón, y la miel.
Es un buen remedio para combatir el frío del invierno que nos espera.